Y nunca sabemos cuando se va a detener nuestro camino, cuando va a decidir su fin, lo mismo lo hace hoy, o mañana, o quizás dentro de cientos de años, nos pasamos la vida aparentando que estamos bien, que no necesitamos ayuda de nadie nunca que somos fuertes, y lo somos, pero también necesitamos ayuda, como todo el mundo, porque cuando el camino acabé no habrá importado nada de lo que hayas echo para los demás siempre serás la persona que han conocido, y la falsedad aumentará cuando llegué la hora de despedirse, pero los que siempre han estado ahí, esos y tú, sois los que importáis, porque siempre habrá gente a la que le gustes y a gente que no, pero por esa razón, haz lo que te apetezca en todo momento, porque ahora estás bien, mañana no lo sabes. Llora, llora todo lo que necesites, desahógate todo cuanto puedas, pero después, cuando tu corazón haya quedado roto, destrozado por el fin de ese camino, por el fin de algo, recuerda que el final, solo es el comienzo de algo nuevo, nuestros cuerpos un día se van, pero nuestras almas, nuestros corazones, son eternos y siempre habitan entre nosotros, aunque el ojo humano no este capacitado para verlo, pero si para sentirlo, por eso ponte en pie, regalalé una sonrisa, regálate una sonrisa, ponte tu mejor traje, encuentra tu forma de despedirte y di hasta pronto, porque volverás a encontrarle.
Los sueños no desaparecen, las personas los abandonan. ¿Qué son los sueños sino instantes de tu vida atrapados? Soñar es creer, creer es querer, querer es poder. Los sueños no siempre sueños son.
Buscar este blog
27 de abril de 2012
6 de abril de 2012
Mucho más que un instrumento.
Y continuas devorando los últimos instantes junto a tu guitarra, esa que te da tanta paz, esa que te acompaña en tus momentos de soledad, cuando nadie te entiende ella lo hace mejor que nadie. Tocas una nota detrás de otra comprendiendo que con cada una, se va un instante que no volverá jamás, sigues tocando lejos de querer enfrentarte a la realidad, le confías tus mayores secretos a sabiendas de que no te traicionará, y tu música suena hasta el amanecer, no quieres separarte de ella por si no la vuelves a ver, por si no vuelves a sentir lo mismo la próxima vez, cada nota suena más fuerte en tu corazón, cada nota retumba más en tu interior, cada nota habla de algo más de ti, cada nota es una parte de ti, y sientes que no has estado así nunca, junto a esa vieja ventana con una taza de café tumbado junto a un verde e intenso cesped verde y componiendo bellas melodías, alejado de cualquier distorsión de el mundo real, ni siquiera te interesa, en ese rincón solo hay dos almas, la música y tú, es algo mágico, es algo único, y sabes que no terminarás jamás de tocar aunque sus cuerdas no estén entre tus dedos porque en tu interior habita una parte de ella.
¿Que harás...?
Cuando era pequeña le contaba a mi madre que no entendía como la gente se podía distanciar, que si se querían, no podían separarse porque eran necesarios ambos. Simplemente era una niña pequeña a la que no le parecía bien que dos personas o más sufrieran por tener que separarse aún queriéndose. Hoy, años más tarde comprendo que querer a alguien no es suficiente como para mantenerte el resto de tu vida junto a él, hoy, entiendo que el tiempo deja que se borre de tu cabeza, aunque no de tu corazón, también que la vida a veces nos pone en un sitio equivocado y convivimos con ello, hasta que nos percatamos y cambiamos, y con esos cambios, muchas veces las personas a las que queremos se ven arrastradas por la corriente y desaparecen. A día de hoy sé, que eso no eran más que estupideces de una niña sin más, no basta quererse, a veces es simplemente una rasca de viento la que os separa y otras montañas y por más que insistan en unirse, no podrán, las cosas son así o las tomas o las dejas, o continuas o te paras, o huyes o te enfrentas, a menudo tomamos estas decisiones inconscientemente sin saber que tienen consecuencias y sin tener presente, que las decisiones de hoy, serán el futuro de mañana, nos precipitamos, nos dejamos llevar por los sentimientos, por todas esas imágenes que componen nuestra vida y dejamos que sea el tiempo el que decida en vez de decidir nosotros, lo dejamos todo para más tarde a sabiendas de que el tiempo pasará, todo acabará y nos dolerá mucho más, que en este instante, y en vez de cambiar el presente para que en un futuro no duela decidimos seguir en el, con el, sabiendo que dolerá, pero sabiendo también que tu felicidad depende de esas personas que te acompañan en el día a día, y te arriesgas a sufrir en un futuro, pero vives tu presente con ellos.
4 de abril de 2012
Deja marchar el pasado.
Dejamos que la realidad pase ante nuestros ojos sin que estos se inmuten, hacemos ver que nada nos importa, que no sentimos, que no queremos, que no padecemos, que somos lo suficientemente fuertes como para aguantar todo lo que venga, nos pasamos la vida aparentando, y existe un punto en el que cuando lo cruzas, cuando te encuentras exactamente en ese punto, todo se viene abajo, todo lo que habías estado creyendo sobre ti, lo que tu habías construido, se cae, se desmorona, y es entonces cuando comienzas a buscarte, a intentar encontrar salidas, a saber porque empezaste a creer esto, a encontrar explicaciones sobre todo tu mundo, cuando te castigas a ti mismo por no saber que es lo correcto, por no saber como actuar después de tanto tiempo, por haber sufrido, cuando piensas que tu eres el culpable, y sobre todo, sigues manteniendo viva una pequeña luz, un pequeño faro de esperanza, en el que tu único deseo se ve reflejado entre sol y tinieblas, y sabes que tarde o temprano acabará bien o mal, pero finalizará, mientras tanto,sigues reprochándote lo mismo de siempre, sintiendo la misma impotencia incluso más que el primer día, sigues fingiendo, aparentando, sigues sin quererte tal y como eres, sigues pendiente de que todo este bien, de que nada se venga abajo, pero cuando llegas a ese punto, te das cuenta de que no merece la pena. Escúchate a ti mismo, no te castigues, siente, ama, quiere, no tengas miedo, esto acabará, debes de comenzar a vivirlo, a disfrutar, comenzar por el principio, y dejar que sea el mañana quien decida el final.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

.jpg)
