Buscar este blog

4 de mayo de 2012

Duele decir adiós, pero en ocasiones es lo mejor.

Y vivimos con una pequeña pero intensa esperanza de recuperarnos, de si volver a intentarlo dará resultado, de decir al destino adiós y poder acariciar tu piel, sentir esos abrazos, que solo sabes darme tú, de esos en los que mi piel se eriza, de esos en los que te susurro te quiero mientras colocas mi pelo tras mi oreja para decirme, te amo. De esos abrazos en los que nuestros ojos se funden, se enamoran...Recuerdo esos fríos días de invierno donde recorrías a pie kilómetros tan solo para desearme buenas noches... Y sé mejor que nadie que esos días quedaron atrás, que hicimos miles de cosas mal, que desperdiciamos oportunidades, que nos duele estar separados, que toda la vida nos querremos uno al otro, y que aunque ahora sea lo más difícil de este mundo y parezca imposible, debo hacerlo, debemos hacerlo, ni yo iré a por ti, ni tu volverás a por mi.

Te quise, te quiero y te querré

Te echo de menos, entre todos mis pensamientos, mi corazón susurra tu nombre día y noche, en todas las horas, minutos y segundos de un día, un mes, un año, una vida...Siempre, constantemente. Tengo que decirte adiós, tengo que conseguirlo, si nosotros estuviésemos destinados a estar juntos, ya lo hubiésemos estado, no ha sido así, no es culpa de nadie, tan solo es que a veces no basta con quererse para poder permanecer juntos, nos hacemos daño, no queremos pero lo hacemos, yo lo causo en ti y tu en mí, sufrimos a sabiendas de que esto va a terminarse algún día, te he querido en esos momentos en los que tu cuerpo desnudo amanecía junto al mio bajo el alba, te quiero cuando me miras de la misma forma que el primer día en que supiste de mi, te quiero porque cada una de tus sonrisas cambian mi vida, mi mundo, y te querré hoy, mañana, y siempre, por muy lejos que estemos el uno de el otro, y muchas cosas que pasen, pero ahora es necesario, hay amores imposibles, dicen que no, que somos las personas las que no luchamos por el, pero no, se equivocan, hemos luchado lo inimaginable, y no hemos podido, nos hemos hundido, es hora de decir adiós por mucho que duela, es hora de abandonar el barco para siempre.