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4 de mayo de 2012

Duele decir adiós, pero en ocasiones es lo mejor.

Y vivimos con una pequeña pero intensa esperanza de recuperarnos, de si volver a intentarlo dará resultado, de decir al destino adiós y poder acariciar tu piel, sentir esos abrazos, que solo sabes darme tú, de esos en los que mi piel se eriza, de esos en los que te susurro te quiero mientras colocas mi pelo tras mi oreja para decirme, te amo. De esos abrazos en los que nuestros ojos se funden, se enamoran...Recuerdo esos fríos días de invierno donde recorrías a pie kilómetros tan solo para desearme buenas noches... Y sé mejor que nadie que esos días quedaron atrás, que hicimos miles de cosas mal, que desperdiciamos oportunidades, que nos duele estar separados, que toda la vida nos querremos uno al otro, y que aunque ahora sea lo más difícil de este mundo y parezca imposible, debo hacerlo, debemos hacerlo, ni yo iré a por ti, ni tu volverás a por mi.

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