Son tus ojos color miel los dueños de toda mi locura, son tus te quiero dueños de mi felicidad , son tus labios los que me mantienen presa a ti, pero sobre todo soy dueña de tus sonrisas cautivas, de esa cara iluminada a cualquier hora de el día, de tus andares, de tu vida. Tu todavía no lo sabes, pero te enamorarás de mi perdidamente, tanto que hasta te duela, hasta el punto en el que mi rostro se cuele hasta en la más pequeña de tus respiraciones, y entonces, entonces seremos felices juntos, tengo tan solo el resto de mi vida para esperar a que eso suceda, así que tendremos que darnos prisa, y llegará el día en el que tú, me quieras más que yo a ti. Jugaremos, ¿Cómo? Con miradas entre todas esas personas yo te miraré y tu reirás, y viceversa, jugaremos sin llegar al límite, como dos desconocidos que se acaban de conocer, y todo surgirá, es cuestión de tiempo que te enamores de mí.
