No sé que hago. No sé por que no te hablo o porque no te saludo. Supongo que me duele haber estado sin saber de ti. Pero ¿Sabes? A la mierda. Te prometo que pensé en no saber nada de ti, en decir adiós y punto y final. Pero no. No lo voy a hacer. No me preguntes por qué, porque tampoco lo sé. Supongo que dejaste huella en mi, o que es verdad que fallas, que te equivocas como todo el mundo, pero también has estado ahí muchas veces, y me has aguantado otras tantas. No sé, supongo que llego tarde a todas partes, a entenderme, a entenderte, a todo. Soy un desastre. Aún así, este desastre, te quiere...
No hay comentarios:
Publicar un comentario